La elección fue difícil, porque había demasiado para ver y todo era super, super interesante. Pero nos pusimos de acuerdo en estas tres: • Live Coding.
Live Coding se refiere a una forma de arte performático y técnica creativa que se basa en el uso de programación interactiva de manera improvisada. Presentaciones en vivo donde uno o varios Live Coders generan visuales y música a medida que avanza la presentación. Tanto las visuales como las escrituras del código deben ser proyectadas, la idea es improvisar mediante la escritura del código, para generar un espectáculo visual interactivo para el espectador.
• DeepDream.
DeepDream es un proyecto de investigación sobre redes neuronales artificiales, basado en la plataforma de reconocimiento de imágenes de Google. Para el proyecto, los ingenieros modificaron el código de reconocimiento para que genere imágenes a partir de la “especialidad” de cada red neuronal. Por ejemplo, si a redes neuronales entrenadas para encontrar bananas se las aplica a una imagen de ruido gaussiano, se consigue un resultado determinado. Del mismo modo para cada una de las redes. Y cuando reconoce un patrón relativo a lo que busca, lo acentúa en múltiples fases para que se parezca cada vez más a lo que aprendió.
• Tilt Brush. La tecnología avanza en todos los sentidos y direcciones posibles. Ahora le tocó dar el siguiente paso al arte en toda su expresión gracias a una nueva herramienta diseñada por Google llamada Tilt Brush, la cual permite crear piezas de arte en 3D utilizando un sistema de realidad virtual.
Esta experiencia creada por la empresa de Mountain View permite que los usuarios se sumerjan en una plataforma virtual para crear su propio arte.
Con Sofía, Ayelén y Tamara decidimos abarcar la idea de lo íntimo, lo cotidiano, lo delicado, como conceptos presentes en la obra de Rinko.
Comenzamos a leer su Tumblr, que lo usa a modo de blog. Allí sube fotos sacadas con su celular, y escribe diferentes textos. A veces cuenta lo que hizo en el día, con quiénes estuvo, habla de sus proyectos. También escribe pequeñas reflexiones y poesías. Hay días en los que no escribe, solo sube imágenes.
Decidimos apropiarnos de este contenido y comenzamos a diseñar las páginas de este "diario íntimo" con el objetivo de llevarlo a papel. Seleccionamos los posteos que más nos gustaban, separándolos por meses y asignándole un color distinto a la hoja de cada mes. Allí pusimos la foto y el texto correspondiente a cada fecha. Como ella escribe en japonés, decidimos también agregar la traducción en español. Para ubicar las hojas en la mesa tuvimos en cuenta la importancia que le da Rinko al momento del montaje. Así que no seguimos el orden cronológico de un diario, sino que fuimos agrupando las imágenes y los textos intentando que su visualización se potencie por el recorrido que planteaban. En total imprimimos 32 páginas.
Además, decidimos ubicar algunos objetos que también están presentes en sus fotografías: flores, pétalos, caracoles, hojas, floreros, la cámara. Queríamos que quede algo visualmente suave, delicado. Sonorizamos el espacio con la voz de Rinko, en una entrevista en la que cuenta cómo saca las fotos que saca, lo que siente y lo que piensa.
Agregamos una pantalla que reproducía en loop el videominuto que filmamos, dejamos auriculares para que cada uno pueda escuchar la presentación. Nos ubicamos en la esquina de la ventana para tener la luz solar.
De los trabajos de nuestros compañeros elegimos los siguientes: Xul Solar, Pina Bausch y Hannah Hoch.
Para este proyecto optamos por dar a conocer a Rinko a través de fotografías y filmaciones de cada una de nosotras, con la idea de seguir su estética y su forma de ver.
Para este proyecto estoy junto a Sofía Marcos, Ayelén Mascaro y Tamara Micciullo. De entre todos los artistas, elegimos a la fotógrafa Rinko Kawauchi. En primera instancia nos gustó la forma en la que utiliza los colores, su caracter minimalista y la tendencia a la poca profunidad de campo. La mayoría de sus fotos me dan la impresión de fragilidad, ella encuentra y busca la belleza en lo simple, en los detalles, en lo cotidiano. Sus fotografías no tienen demasiada información, pero en todas me da la sensación de que algo está por pasar. La forma en la que usa la luz las carga de una atmósfera muy particular. Una cosa que me llama la atención de su trabajo es que, si bien no tiene un patrón para componer las imágenes, se nota que están sacadas por el mismo ojo. Construye su propio mundo a partir de la forma en la que mira.
Durante la investigación empezamos a ver los videos que hay en youtube, en donde se muestra el interior de cada uno de sus libros fotográficos. También vimos entrevistas, leímos notas y artículos. Me interesaba particularmente saber qué modelo de cámara utiliza para sacar las fotos. Ella usa tanto formato digital como analógico, pero mayormente trabajó con una Rolleiflex f 2.8.
En cuanto al proceso del proyecto, realmente lo disfruté un montón. Creo que nos hizo falta un rodaje más como para pulir ciertas cuestiones que no quedaron del todo bien, pero estoy super conforme con el recorrido que fuimos haciendo. No volvimos a filmar por un tema económico, el trabajo excedió el presupuesto que teníamos y, aunque nos hubiera gustado, no podíamos volver a filmar en las condiciones que queríamos. Aún así, fuimos ajustando desde el montaje y el sonido todo lo que nos fue posible, siempre intentando sentir y pensar en función de mejorar el trabajo.
• Imagen y Puesta de Cámara.
Desde el color y la iluminación quisimos hacer una distinción entre la parte de la escalera y el resto de la habitación. La escalera es el nexo entre lo cotidiano y lo extraño, y nos pareció que podíamos marcar ese camino con una diferencia entre las temperaturas. Si hubíesemos podido volver a grabar, los planos de la escalera, los hubiésemos hecho otra vez sin que la luz roja tiña toda la imagen. Además quedaron bastante oscuros y hay detalles que se pierden. Lo ideal hubiera sido buscar una iluminación cálida, sin que el rojo domine, y más luz.
Para el resto de la habitación trabajamos con una paleta fría. El espacio que alquilamos es una sala de teatro, así que usamos los faroles de la sala para iluminar. Fuimos probando diferentes colores e intensidades de luz y color, hasta que nos pareció que funcionaba mejor. Los planos que seleccioné en esta imagen son los que me parece que están más logrados, los que logran transmitir mejor la carga del ambiente.
Antes de filmar fuimos todas a ver el lugar para poder tener una mejor idea del espacio. Tenía varios planos que ya sabía cómo quería que se vieran, pero la mayor parte de la puesta de cámara la fuimos armando en el mismo momento del rodaje. No buscamos enrarecer la situación o a los personajes desde puntos de vista "extraños", con angulaciones de cámara exagerados o con planos por todas partes. No queríamos exacerbar o señalar lo "raro" desde la mirada de la cámara, sino que lo "extraño" se construya a partir de lo que se ve y se escucha: desde la disposición de los muebles, la locación en general, la gestualidad de los personajes, las acciones, la iluminación, el montaje, el sonido. Queríamos que fuera un clima no cotidiano pero sutil, similar a la sensación que genera un sueño en el que se desconoce el límite entre lo real y lo irreal.
• Sonido.
El sonido es casi enteramente Foley, hay muy poco de sonido directo. Buscamos generar un clima no realista, así que grabamos el sonido de diferentes aparatos eléctricos y algunos detalles que son piedritas de vidrio. Desde la primera instancia habíamos decidido no incluir diálogos, porque nos parecía que esta situación en específico se podía contar bien a partir de gestos y miradas.
Durante el momento en el que pensamos en cómo iba a ser el sonido de la situación, tuvimos muy en cuenta el sonido de los planetas grabado por la NASA:
• Montaje.
En alguna de las entradas del proceso había subido el video de la escena de Twin Peaks con la que empezamos a pensar en el montaje de nuestra situación. Al principio nos costaba despegarnos de esa idea y lo único que generabamos a través del efecto es que, justamente, pierda el efecto. Al ser tan monótono e idéntico hacía que perdiera sentido y no cumpliera la función que buscábamos. Con las correcciones en comisión fuimos ajustando y pensando en otras formas de edición, hasta que quedó el final. Buscamos enfatizar ciertos momentos y pensar en una lógica sobre la cual funcione el montaje, con la idea de contar un lugar donde el tiempo transcurre distinto y se asemeja un poco a la conciencia, que se desliza en el presente y en el pasado en instantes, o que vuelve sobre ciertos momentos.
• Planillas.
• Backstage.
En realidad no pensamos en sacar fotos de back porque en el momento, las tres estábamos muy metidas en que todo funcionara para el rodaje. Pero estas son algunas que sacamos mientras probabamos la iluminación.
En este nuevo corte reconsideramos el tema de la edición, despegándonos un poco de la idea anterior y comenzando a pensar una lógica temporal en el montaje. También trabajamos el sonido, que era algo que había quedado pendiente en la anterior entrega. Los sonidos fueron grabados después de la filmación, pensando en generar un paisaje sonoro que no sea realista. No hay sonido directo, excepto el de los granos de azúcar cayendo en la taza. Volvimos a escribir el guión, y llevamos a palabras la historia por detrás de lo que se ve. Guión.
Habitación amplia, pisos de cemento y paredes de ladrillo. Los únicos muebles allí dispuestos son: un sillón amarillo, una mesa de madera cubierta con un mantel blanco y tres banquetas. Sobre la mesa hay tres tazas vacías y una tetera. La iluminación está dominada por colores fríos, celestes y azules. En una de las paredes laterales, a unos metros del sillón y de la mesa, hay una escalera empinada, bañada en una luz intensa y roja.
En el sillón está sentada LA MUJER, lleva las manos apoyadas sobre sus piernas. Está completamente vestida de negro a excepción del echarpe celeste que cubre sus brazos y pecho. Tiene la mirada fija en un punto perdido. ANA (15) y MATEO(10), ambos vestidos con ropa de cama, bajan los peldaños y asoman los ojos por la baranda de la escalera. Miran a LA MUJER, con curioso extrañamiento. LA MUJER, seria, impávida, les devuelve la mirada. ANA Y MATEO se miran, asienten y continúan bajando de forma pausada y delicada.
ANA y MATEO caminan hasta el sillón y se sientan al lado de LA MUJER.
Hay un sonido de viento constante, por momentos destellos metálicos que acompañan las acciones.
ANA y LA MUJER se sostienen la mirada. ANA levanta su mano lentamente, LA MUJER hace lo mismo. Mueven sus manos a la par, sin tocarse. MATEO las observa con ojos expectantes, curiosos. LA MUJER Y ANA mantienen sus manos muy cerca, moviendo ligeramente sus dedos. MATEO mira a LA MUJER y tironea suavemente de su ropa. LA MUJER gira la cabeza y MATEO se acurruca en su brazo. LA MUJER se queda firme y luego pasa su brazo por detrás de MATEO, con la mano acuna su cabeza. ANA se acuesta en el regazo de LA MUJER.LA MUJER la rodea con su brazo y acaricia su pelo.
LA MUJER levanta a ANA y a MATEO y los empuja hacia la mesa. ANA Y MATEO se sientan en las banquetas, enfrentados. LA MUJER toma la tetera y les sirve azúcar en sus tazas. MATEO juega con lo granos de azúcar, ANA observa la taza con desconfianza, bebe.
MATEO se levanta de la mesa, toma del brazo a LA MUJER y comienza a tirar de ella. LA MUJER no se mueve. ANA mira a MATEO y leniega con la cabeza.
MATEO y ANA comienzan a desaparecer.
Historia.
Ana y Mateo tenían once y seis años cuando Helena, su madre, falleció en un choque en cadena. Los hermanos siempre tuvieron un vínculo estrecho pero se acrecentó luego del incidente.
Ambos viven junto a su padre, Omar, en la casa que le pertenecía a la abuela de ellos. Una casa muy antigua, un poco venida a abajo, con muebles heredados, pisos de madera crujiente y alguna que otra mancha de humedad.
Omar es escritor de ficción y redactor en un diario local de segunda mano. Cuando no está en su estudio escribiendo sus libros, está cumpliendo jornadas largas en la oficina. Hay noches en la que llega muy tarde como para siquiera preparar la cena, y mañanas en las que sale tan temprano que apenas puede mordisquear una tostada. Ana es quien se encarga de las comidas la mayoría de la veces, y de acompañar a Mateo al colegio. Todos los días vuelven juntos, y pasan la mayor parte del tiempo solos, a veces compartiendo actividades, a veces cada uno en su mundo. Siempre que
Ana cuida de Mateo como una hermana mayor, pero también intentando suplir el rol de madre. La falta de la presencia Omar hizo que tuviera que madurar y crecer muy rápido, adquiriendo responsabilidades de adulto, pero sintiéndose todavía indefensa y pequeña.
Mateo es risueño, alegre, su bondad e inocencia son sus rasgos más distintivos. A veces se siente confundido porque no logra entender el cansancio en los ojos de su padre, ni la tristeza en los ojos de su hermana.
Ambos hermanos descubren una noche que pueden acceder a un mundo diferente al cotidiano a través de sueños, y despiertan con la vívida sensación de haber estado allí, y de haber compartido el momento. En este espacio onírico el tiempo es discontinuo, se desliza en el presente y en el pasado como la misma conciencia. Allí se encuentran con la Madre de la Vida y la Muerte, en quien proyectan la imagen de su madre. Deciden mantener este hallazgo como un secreto entre ellos y, tras varias visitas, comienzan a gestar un vínculo con esta Mujer que no es del todo humana pero que para ellos representa la parte de la vida que le falta, la parte de su vida que quedó descuidada. En este espacio cuyo tiempo e en ella cierta calidez materna de la que les cuesta escapar, cierto cuidado y atención que no están habituados a recibir.
Sigo trabajando junto a Sofía y Ayelén. Esta vez filmamos en el lugar que habíamos pensado, con la iluminación que imaginábamos y con los actores que estábamos buscando. Decidimos eliminar la primera parte por completo, nos quedamos con la idea de este espacio. El montaje no es el definitivo, creemos que todavía se puede seguir editando. El sonido lo grabamos aparte, pero no nos dio el tiempo de trabajarlo bien, así que dejamos el de cámara para esta instancia.
Previo al momento de filmar teníamos una idea de lo que queríamos contar. Personalmente, tenía imágenes muy claras con respecto al espacio, los objetos, las luces y los colores. Pero la mayoría de las decisiones en cuanto a la posición de la cámara, las fuimos pensando en el momento. En cuanto a las actuaciones, procuramos darles la menor cantidad de indicaciones posibles. Ellos conocían más o menos de qué iba la historia y dejamos que sean bastante libres frente a la cámara. Les dábamos algunas acciones precisas y comenzábamos a filmar.
Alison y Manu (que interpretan a la hermana y el hermano) no se conocían entre ellos, ni nos conocían a nosotras. No hubo un momento previo de casting o alguna reunión, nos conocimos todos por primera vez el día del rodaje, pero enseguida se armó un lindo vínculo entre todos. Ellos se sintieron muy tranquilos y confiados trabajando con nosotras, y empatizaron muy bien entre ellos.
Estamos bastante conformes con el resultado pero, como dije, creemos que hay que seguir trabajando en el montaje porque así no termina de funcionar como siento que debería y, bueno, agregarle el sonido. Hay momentos que se repiten demasiado y que cansan un poco. Tal vez si intercalamos más los planos entre los personajes, sin quedarnos mucho tiempo en cada uno y sin repetir tanto las acciones en reversa, se hace algo menos repetitivo y más dinámico.
Esto fue una primera maqueta de la idea. No teníamos ni la locación, ni los objetos que pensábamos (y en la segunda parte nos falta un actor), pero nos parecía importante empezar a filmar. Las dos partes no están unidas por ninguna transición porque no sabíamos como solucionar el tema de la caja como "portal". Aunque cada vez que lo veo me gusta menos ese comienzo . Creo que podríamos eliminar toda la primera parte y quedarnos solo con la segunda, aumentar las posibilidades de ese universo y ver qué sale de ahí.
Con Sofía y Ayelén comenzamos a pensar en el proyecto con la idea de vincular la fantasía y la realidad en una breve situación que esté divida en tres instancias: dos pequeñas escenas en el mundo real, una transición de lo real a lo otro y, finalmente, el otro mundo. Pensábamos trabajar sin diálogos entre los personajes, que toda su expresividad sea a través de gestos corporales o faciales, para así ceder toda la posible interpretación a lo que está sucediendo visualmente. Este es el guión:
Escena 1. PASILLO DE LA CASA DE LOS HERMANOS. INT. DÍA. Pasillo con diferentes habitaciones. Iluminación natural, día. HERMANO (16) y HERMANA (14) se asoman por la puerta de una de las habitacione. Tienen la vista fija en un punto que está al final del pasillo. Esperan, sus miradas son atentas. Se escucha el sonido de una puerta cerrándose. HERMANO y HERMANA ingresan rápidamente al interior de la habitación. Escena 2. HABITACIÓN DE HERMANOS. INT. DÍA. HERMANO y HERMANA sacan una caja de debajo de la cama. Se miran, sonríen con entusiasmo. La abren. Una luz blanca sale de su interior.
ESCENA 3. EL OTRO LADO. INT. NOCHE. La habitación es grande y oscura. Una larga escalera atraviesa una de las paredes. Un sillón antiguo de terciopelo rojo está en el medio de la habitación, allí sentada está LA MUJER con el rostro tapado por una máscara. La iluminación tiene predominantes azules y violetas.
HERMANO y HERMANA descienden por la escalera. LA MUJER gira su cuerpo hacia ellos y les extiende una mano. HERMANO Y HERMANA se sientan a su lado y la abrazan.
Referentes.
Habíamos pensado trabajar la parte del "otro lado" con una edición similar a la que aparece en el 3x03 de Twin Peaks, nos interesa la concepción del uso del montaje para narrar un espacio donde el tiempo transcurre diferente. También lo pensamos como un referente en cuanto al uso de la espacialidad, el sonido y la iluminación.
Pensando en la idea de la transición entre "dos mundos" se me vino a la mente el libro de Neil Gaiman "Coraline", que también tiene su película. No sabemos muy bien cómo resolver el momento de la transición en nuestra situación pero en el caso de Coraline, es una puerta secreta que conduce a un tunel, remitiendo a Alice in Wonderland.
No encontré el momento exacto de la escena pero en El Laberinto del Fauno también se ve el cambio de mundos a través de un tunel y una puerta que Ofelia dibuja en la pared. El video es del trailer pero incluye el momento del pasaje:
Lo que tenemos hasta ahora.
- Ya tenemos actriz para La Mujer. Estamos en búsqueda de actores para los hermanos/as.
- Tenemos posible locación para la casa de los hermanos.
- Tenemos la locación donde se va a filmar "el otro lado". Es la sala del teatro Del Borde. Cuenta con un set bastante amplio de iluminación, lo que nos va a permitir trabajar con más profundidad el color y marcar la diferencia entre los espacios.
Fotos del lugar:
Todavía no tenemos nada filmado, ni consultamos la idea con los docentes.
Con respecto a los videos de los trabajos vistos en clase creo que, como se dijo, hubo ciertos temas recurrentes. Lo de lo femenino en el cuerpo y en la actitud de un hombre fue un tópico, muchos llevaron a sus personajes a confrontar estas ideas, lo masculino y lo femenino en la misma piel. Hubo retratos que realmente se diferenciaban mucho entre las dos miradas, que parecían personas completamente distintas. Hubo otros en los que no me fue posible trazar muy bien la línea entre uno y otro, parecían muy similares. Definitivamente creo que fue un proyecto que disparó un gran entrenamiento, en muchos niveles. Pienso que, en general, todos, con nuestro diferentes tiempos y procesos, pudimos ir esbozando la acción y el pensamiento de la búsqueda y de la intencionalidad.
En cuanto a la máscara...bueno, no resultó como queríamos. Trabajé junto a Sofía, Eugenia y Tamara. En nuestras ideas funcionaba perfecto pero cuando la llevamos a lo material nos encontramos con que respondían distinto a lo planeado. Así que gran parte del tiempo se fue intentando arreglarla. Nos juntamos un día para armarla pero se nos hizo ridículamente complicado pensar en los materiales adecuados para hacer que funcione mejor. De verdad creo que era un trabajo muy lindo e interesante y me da un poco de pena que no haya salido como imaginábamos. Aún así, no estoy del todo desconforme con el resultado. La idea era generar con los alambres una especie de barullo molesto, y ocultar la cara en su totalidad con un material translúcido, que dejara entrever algunos rasgos del rostro. Queríamos algo delicado pero que generara distancia. Pese a todo creo que tiene algo de eso.